Encender la noche
Cuando Laura no puede dormir, se asoma a la ventana y contempla las estrellas que parpadean.
A Laura le encanta la noche. A Pol le pasa todo lo contrario. Apenas se asoma la oscuridad, enciende todas las luces de la casa. ¡Todas! A Pol, la noche, no le gusta nada de nada.
Una medianoche, Laura y Pol recibirán visitas sorprendentes.