Y eso ¿quién lo dijo?
Cuando yo era pequeña tenía una tía que se llamaba Clodomira.
Era de aquellas que te pellizcan las mejillas cada vez que te ven. Cuando venía de visita me preguntaba: - ¿a qué juegas? Y cuando yo le contestaba que jugaba a ser pirata o que perseguía dragones, ella, chillando y llevándose las manos a la cabeza me decía: - ¡No, no y no, las niñas no juegan ni a piratas ni a perseguir dragones! Las niñas guapas juegan a a princesas.
- ¿Y por qué? - preguntaba yo
- ¡Porque sí! – vociferaba la tía
- Y eso ¿quién lo dijo?